Integración Económica Latinoamericana

La integración de America Latina ingresó a comienzos de este siglo en uno de los períodos más dinámicos de su historia. Hoy están dadas las condiciones para que la región continúe consolidando un modelo de desarrollo con inclusión social que favorezca su posición en el mundo.

Tomando como base la experiencia del MERCOSUR, Argentina asume un papel protagónico en los distintos foros regionales y continua construyendo nuevos mecanismos de integración regional, así como profundizando los existentes. En este sentido, se destaca la participación de Argentina en la creación de la Unión Suramericana de Naciones (UNASUR), organismo que cimienta consensos de manera participativa y propone un espacio de unión en lo cultural, social, económico y político de America del Sur.

Asimismo,  Argentina participa activamente en el fortalecimiento de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), la cual busca perfilarse como la gran instancia articulada  de una agenda de interés común para el conjunto de la región. La CELAC agrupa de forma permanente a los 33 países de America Latina y el Caribe, en un mecanismo de diálogo y concertación cuyo objetivo es delinear una voz común.

 Argentina también es un actor relevante en la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) y mantiene una activa política comercial externa que le ha permitido abrir nuevos mercados para sus productos.

El modelo de integración al que apunta nuestro país también incluye el desarrollo de una nueva arquitectura financiera regional. Los esfuerzos se orientan a la puesta en funcionamiento del Banco del Sur, para brindar recursos para la financiación del desarrollo y la complementación productiva; profundizar los sistemas de pago con monedas locales en el comercio intra regional; y constituir un sistema monetario regional como garante de liquidez y estabilidad económica en el corto y mediano plazo. Argentina trabaja en la implementación de estos mecanismos bajo los principios de complementariedad, solidaridad, cooperación y respeto a la soberanía de los Estados.

Los países de América Latina y el Caribe se han comprometido a trabajar conjuntamente para enfrentar los desafíos de un escenario internacional debilitado y a realizar esfuerzos para impulsar ritmos de crecimiento sostenido, dinámico y de largo plazo para la región, procurando una mayor equidad e inclusión social, dentro de un marco de creciente integración regional.